MESSI: EL MEJOR, SIN LÍMITES

Alejandro De Muro expresa: “Lionel Messi hizo todo bien. Hasta para elegir el momento de su adiós a la Selección. La sensatez, de nuevo, estuvo de su lado. A diferencia de figuras que no aceptan el ocaso inexorable, que terminan desdibujadas en equipos de segundo orden, prefirió apartarse sin enojo. Sabiamente. Dentro y fuera de las canchas fue un exquisito y un peculiar. Un respetuoso y un humilde. Transitó lejos de los escándalos y de las agresiones. Jamás tomó atajos o burló reglas del fútbol. Quedarán, para siempre, sus gambetas impredecibles y sus tiros inatajables. También, las imágenes de defensores desairados, caídos sobre el césped. Fundó un hogar dominado por la armonía y los ejemplos. Amó a su padre, su mentor en todo. Obligado por el deber profesional, compatibilizó partidos clave con la imposibilidad de acompañarlo en el final. La gratitud de quienes nos regocijamos con su juego es enemiga de la síntesis. Por insuficiente e injusta”.