Aún quedan unas cuantas semanas de verano, y es probable que en algún momento empieces a estar harta –con muchas erres– de hacer todos los sándwiches que te llevas a la playa o a la piscina con mayonesa; o puede, también, que seas perfectamente consciente de los peligros que conlleva la combinación de esta salsa con las altas temperaturas (si no, aquí te lo explica muy bien nuestra compañera Beatriz Robles).
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