RÍO CUARTO.— Dos aviones supersónicos F-16 despegan del Área Material de Río Cuarto, Córdoba, y recorren cientos de kilómetros a miles de metros de altura. Minutos después sobrevuelan la ciudad de Buenos Aires, por el Estadio Monumental de River en Núñez, luego hacia la Costanera Norte y al Aeroparque Jorge Newbery. Finalmente llegan al Obelisco y emprenden la vuelta al norte. El fuerte estruendo llama la atención de quien se encuentra en territorio porteño.
El inusual evento de demostración de la flamante compra a Dinamarca se dio en el marco del aniversario 114 de la Fuerza Aérea Argentina.
Dos semanas antes, LA NACION visitó el lugar que aloja a estos seis de los 24 cazas adquiridos. Dentro de un hangar 3, y bajo estrictas medidas de seguridad y confidencialidad, este diario recorrió las instalaciones sin poder tomar imágenes. Se abrieron las puertas y en medio del atardecer de invierno entraron, de reversa, los seis aviones. Una gigante bandera argentina colgada en el lugar recibió el último rayo de sol.
En el enorme depósito gris con techos altos funcionan talleres, computadoras, tecnología e incluso aparatos de inteligencia. También se reciben todos los repuestos necesarios para los próximos cuatro años. Su interior es secreto al público y hay distintas habitaciones. Una de ellas es la sala de briefing (donde se analizan vuelos y operaciones). En otra hay un simulador (los pilotos practican cuatro veces más ahí que en el aire) para aparentar emergencias de los cazas y posibles amenazas al país. En paralelo están los lockers con pantalones anti-G (con tecnología para que los pilotos no se desmayen durante la operación por la fuerza G), cascos y chalecos. Todos estos talleres tienen olor a pintura, olor a nuevo.
La incorporación de los aviones de combate adquiridos a Dinamarca todavía está lejos de completarse. El programa contempla 24 aeronaves y requiere, además de los cazas, infraestructura, entrenamiento, mantenimiento, armamento y estructura logística.
En diciembre de 2025 llegaron a Río Cuarto los primeros seis. Desde entonces, la Fuerza Aérea avanzó en la capacitación de pilotos y técnicos y en los trabajos de mantenimiento y modernización, mientras continúa la construcción en la VI Brigada Aérea de Tandil, donde está previsto que funcione la base definitiva.
El Gobierno sostiene que el programa permitirá recuperar capacidades que la Argentina perdió con el retiro de los Mirage en 2015 y que los F-16 tendrán por delante al menos 25 años de vida útil. Pero alrededor de la compra aparecen todavía varios interrogantes sobre cuándo estará plenamente disponible la flota, cuánto costará mantenerla y qué capacidades tendrá efectivamente el país.
1. ¿Cuándo funcionará un único sistema?
Los primeros seis F-16 ya comenzaron a ser utilizados para entrenamiento por pilotos argentinos. A fines de julio, pilotos realizaron su primer vuelo en solitario, un paso dentro del proceso de formación.
Pero ese avance no significa que la Argentina ya tenga una capacidad operativa completa con los 24 aviones.
El programa de incorporación es gradual. Los primeros aviones permanecen en Río Cuarto mientras continúan las obras en Tandil. El Gobierno reconoce que este proceso se extenderá hasta 2028 y que, además de recibir las aeronaves, es necesario formar al personal, completar la infraestructura y poner en funcionamiento todos los componentes del sistema de armas.
¿Cuándo la Argentina tendrá aeronaves, pilotos, técnicos, armamento, infraestructura y logística funcionando como un único sistema? Esta es una de las preguntas que el Gobierno no responde.
2. ¿Qué armamento tendrán y cuándo llegará?
Disponer de un caza no equivale a contar con todo su potencial de combate. El programa, además de las aeronaves, incluye también equipamiento militar provisto por Estados Unidos y un acuerdo separado para la modernización y provisión de armamento.
Ese segundo acuerdo, firmado en diciembre de 2024, tiene un tope de gastos de US$900 millones y contempla tecnología destinada a modernizar los aviones y armamento. El contenido de esos acuerdos se encuentra bajo secreto militar.
¿Cuál será finalmente la configuración completa del sistema de armas argentino? Presentar un inventario completo con cantidades es parte de la información sigue bajo reserva.
La Argentina fue incorporada por Estados Unidos a un contrato para la compra de los AIM-120 AMRAAM y AIM-9, los dos principales misiles aire-aire utilizados por la Fuerza Aérea norteamericana. Son de alcance medio y largo, capaces de atacar objetivos más allá del campo visual.
Pero todavía no se conoce públicamente la configuración completa del sistema de armas argentino ni las cantidades de cada munición.
3. ¿Cuánto cuesta operarlos?
El precio de adquisición de los 24 aviones fue de aproximadamente US$301 millones. El Gobierno ya abonó tres de las cinco cuotas previstas, por unos US$180 millones; la entrega también es “en cuotas”.
A esto se le agregan otros gastos vinculados con el equipamiento y la puesta en funcionamiento del sistema de armas. Con todo, el costo inicial del programa fue estimado en alrededor de US$650 millones. En paralelo, solo el programa de instrucción de pilotos puede alcanzar los US$33 millones, mientras que el acuerdo de modernización y armamento tiene un techo de US$900 millones.
La incorporación de los F-16 demanda nuevas inversiones en infraestructura, entre ellas la remodelación de pistas y hangares y la construcción de instalaciones. El presupuesto 2026 contempla partidas por $20.000 millones para financiar las obras de modernización y actualización tecnológica de Tandil y los trabajos realizados en Río Cuarto. Fuentes castrenses señalaron a este diario que la mayor parte de esos recursos fue destinada a la unidad cordobesa.
Sumado a eso, una hora de vuelo costaría US$20.000.
¿Cuánto deberá gastar la Argentina cada año para mantener una cantidad suficiente de aeronaves disponibles y pilotos entrenados? En Estados Unidos, un piloto de caza necesita realizar unas 10 a 14 misiones mensuales para mantener su nivel de entrenamiento. La Fuerza Aérea Argentina todavía no informó cuántas horas volará anualmente su flota.
4. ¿Cuántos aviones estarán disponibles al mismo tiempo?
Si bien la Fuerza Aérea recibirá 24 aviones, no significa que todos estarán disponibles en simultáneo para una misión.
La decisión de incorporarlos en tandas y tenerlos transitoriamente en Córdoba responde también a que la Argentina todavía no cuenta con la infraestructura necesaria para recibir los 24 aviones en un solo movimiento.
La disponibilidad real de una flota de 24 aeronaves será, por lo tanto, uno de los indicadores más importantes para medir cuánto cambió efectivamente la capacidad de combate de la Fuerza Aérea. Eso podría saberse una vez completado el programa de adquisición.
5. ¿Cuánto le quedan a los aviones?
La pregunta sobre cuánto tiempo podrán seguir operativos estos aviones estuvo presente desde el anuncio de la compra. Y es que los F-16 fueron fabricados y adquiridos por Dinamarca entre las décadas del 70 y 80.
La administración libertaria sostiene que los aviones tienen por delante al menos 25 años de vida útil en horas de vuelo y que incluso podrían volar hasta 2070. La discusión, sin embargo, se centra en que la vida útil efectiva dependerá de las horas de vuelo remanentes, las modernizaciones, el mantenimiento y las funciones a las que sean sometidos.
Especialistas consultados por LA NACION remarcaron que la vida útil efectiva depende de factores como las horas de vuelo remanentes, las modernizaciones recibidas, el mantenimiento y las funciones a las que sean sometidos. Muchos de estos elementos también están bajo secreto militar.
6. ¿Qué infraestructura necesita todavía la Argentina?
La infraestructura es uno de los principales condicionantes del programa. Los F-16 tienen como destino definitivo la VI Brigada Aérea de Tandil, pero las obras lejos estaban de ser terminadas cuando LA NACION visitó Río Cuarto a fines de julio.
El Gobierno dice que hoy, desde el Área Material, los aviones podrían despegar en minutos si se detecta actividad sospechosa o una amenaza en el espacio aéreo argentino. En paralelo, estiman que desde Tandil los F-16 responderían más rápido: despegarían en 12 o 15 minutos.
Desde la Fuerza Aérea estiman que las obras en Tandil demorarán entre dos y dos años y medio. Según supo este diario, los trabajos incluyen una nueva pista central, hangares, áreas técnicas y de mantenimiento, además de tareas en los suelos, readecuación eléctrica, sistemas de frenado en pista, ampliación de plataformas y renovación de depósitos de material aeronáutico y polvorines.
La Fuerza Aérea todavía no dio información detallada sobre el grado de avance de las obras en Tandil. En el Área Material cordobesa no se alargará la pista a pesar de la inversión que se está llevando a cabo.
7. ¿Cuántos pilotos y a qué ritmo se están formando?
La formación del personal es otro de los interrogantes. Los pilotos y técnicos argentinos reciben capacitación en Arizona y en Río Cuarto.
El contrato de hasta US$33 millones con Top Aces contempla la formación de pilotos instructores argentinos. El objetivo es que esos pilotos puedan, posteriormente, transmitir los conocimientos adquiridos.
LA NACION consultó en su visita a Córdoba sobre la cantidad de pilotos que hoy están capacitados para volar, pero no obtuvo respuesta. La Fuerza Aérea mantiene en reserva cuántos pilotos y técnicos se encuentran en formación. Alegan que es por razones de seguridad. ¿Cuál será el capital humano necesario para operar los 24 aviones? Todavía es un misterio.
8. ¿Cuál es el calendario definitivo?
El segundo lote de seis iba a llegar antes de fin de año; en la visita de LA NACION a Córdoba, la Fuerza Aérea adelantó que esa entrega se produciría en la segunda quincena de septiembre, antes de lo previsto. La Fuerza Aérea deslizó que los plazos pueden adelantarse pero no dio más detalles.
La totalidad de los 24 aviones será incorporada de manera progresiva y los últimos están previstos para fines de 2028. Pero todavía no hay un esquema público para las tandas que restan.