Situado al suroeste de Países Bajos, el pueblo de Moerdijk alberga uno de los puertos más importantes del Estado. Está levantado a la orilla del Hollands Diep, un río y un estuario que actúa como la boca de la desembocadura del Rin y el Mosa. Moerdijk está ubicado además entre dos grandes potencias portuarias: Róterdam y Amberes (Bélgica), y el Gobierno neerlandés quiere ampliar el muelle y el actual polígono industrial. Necesita ese espacio para desarrollar nuevas infraestructuras eléctricas, y volcarse en la sostenibilidad con nuevas plantas de hidrógeno como sustituto del gas natural. Sobre el papel, es una cuestión de hectáreas. Sobre el terreno, la localidad puede desaparecer y sus 1.100 habitantes tendrían que mudarse a otros lugares.
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