El conflicto por una presunta estafa con terrenos volvió a escalar en Villa Alba, donde decenas de personas regresaron a un predio ubicado en 118 y 604 y se vivieron nuevos momentos de tensión. El operativo policial incluyó la intervención de efectivos de distintas dependencias y del cuerpo de Infantería, se utilizaron municiones disuasivas y un joven de 18 años terminó aprehendido.

El episodio se produjo nueve días después de otro procedimiento en el mismo lugar, cuando familias que aseguran haber pagado por distintos lotes intentaron ingresar y permanecer en el terreno. En aquella oportunidad, denunciaron problemas con la documentación de las operaciones y manifestaron que habían sido perjudicadas por una presunta maniobra fraudulenta.

Según el parte policial, la intervención comenzó a partir de un aviso al 911 que alertaba sobre la presencia de un grupo de personas que estaría ocupando el predio. Al llegar, los efectivos encontraron alrededor de 50 personas, entre hombres y mujeres, que estaban demarcando terrenos dentro de una superficie que, de acuerdo con el informe oficial, abarcaría al menos cuatro manzanas.

Siempre según la versión policial, cuando los presentes advirtieron la llegada de los uniformados comenzaron a cubrirse los rostros y armaron barricadas con palos, neumáticos y piedras, y prendieron fuego algunos de esos elementos. Los efectivos intentaron dialogar con el grupo y solicitaron que se retirara del lugar, pero el pedido fue rechazado.

El informe sostiene que la situación se volvió más hostil y que algunos hombres alentaban al resto a permanecer en el predio y enfrentarse con la Policía. Luego, los efectivos denunciaron que comenzaron a recibir piedrazos, por lo que intervino personal de Infantería con escopetas y municiones de estruendo y antitumulto para dispersar.

En medio del operativo fue aprehendido un joven de 18 años, señalado por los efectivos como uno de los que habría intentado agredirlos con una gomera. Ese elemento quedó secuestrado. La fiscalía interviniente, la UFI N° 17, avaló el procedimiento y dispuso que el detenido y las actuaciones fueran presentados ante la Justicia.

La causa quedó caratulada como “tentativa de usurpación y resistencia a la autoridad”. Esa calificación corresponde a los hechos registrados durante la intervención policial y no resuelve la controversia sobre la titularidad del predio ni las denuncias de las familias.

Mientras persiste el reclamo de quienes aseguran haber pagado por los lotes, todavía resta esclarecer la situación dominial del terreno y determinar qué ocurrió con las operaciones cuestionadas.