La salud del papa León XIV concentra la atención internacional a horas de una intervención quirúrgica que podría resultar determinante para sus próximos compromisos. El Sumo Pontífice será operado para extirparle un nódulo pulmonar detectado recientemente y, mientras se prepara para afrontar el procedimiento, crece la expectativa por su posible visita a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.

En la Iglesia argentina sostienen la esperanza de que el viaje se concrete, pese a las dudas que genera el tiempo de recuperación y las exigencias de una gira que incluirá varios países, numerosos traslados aéreos y actividades en lugares ubicados a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Una de las señales que alimentó el optimismo llegó este lunes, cuando León XIV recibió en el Vaticano al arzobispo de San Juan, Jorge Eduardo Lozano. Durante el encuentro, que se extendió por alrededor de media hora, el Papa conversó sobre la situación argentina y los preparativos de su eventual llegada. Al despedirse, le dejó una frase que renovó las expectativas: “Nos vemos pronto, en Argentina”.

Lozano relató posteriormente que encontró al Pontífice en buen estado físico, animado y sereno, y que no advirtió señales que le hicieran pensar que atravesaba un problema de salud. También destacó la amabilidad con la que fue recibido y la naturalidad con la que se desarrolló la audiencia, pese al anuncio de la operación.

Una intervención programada y una semana de recuperación

La intervención tiene como objetivo extirpar un nódulo en el pulmón que el propio León XIV describió como localizado y detectado en una etapa inicial. El hallazgo se produjo durante un control médico de rutina, según informó la Sala de Prensa de la Santa Sede.

El Papa había comunicado la noticia el domingo, después del rezo del Ángelus, y explicó que debía someterse a una operación. La intervención está prevista para este martes, luego de su internación en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma.

El director de la Sala de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, indicó que la recuperación demandaría aproximadamente una semana. En ese período, el Pontífice permanecería internado para facilitar su restablecimiento, mientras que las audiencias previstas en su agenda fueron suspendidas temporalmente.

La noticia generó inquietud, aunque desde el entorno vaticano remarcaron que se trata de una intervención planificada. La detección del nódulo en un control de rutina y su descripción como una lesión localizada fueron algunos de los elementos destacados tras el anuncio.

De todos modos, todavía no se conocen todos los detalles médicos necesarios para evaluar con precisión cuánto tiempo demandará la recuperación ni cómo podría repercutir en sus compromisos internacionales.

Un neumólogo argentino consultado por la prensa consideró que no corresponde descartar de antemano la visita, aunque advirtió que para evaluar su viabilidad es necesario conocer el estado del paciente, el resultado de la cirugía y los estudios posteriores.

La frase que ilusionó a la Iglesia argentina

La audiencia con Lozano se convirtió en una de las principales referencias para quienes siguen de cerca la organización de la visita papal. El arzobispo contó que habló con León XIV sobre la expectativa que existe en la Argentina por su llegada y le transmitió información sobre la juventud y la reciente peregrinación a Luján.

Según relató, el Papa le hizo preguntas puntuales sobre el país y se mostró interesado en conocer detalles de la realidad argentina. Al finalizar el encuentro, la despedida tuvo un mensaje que fue interpretado como alentador: “Nos vemos pronto, en Argentina”.

En declaraciones a Radio Mitre, Lozano sostuvo que lo encontró con buen ánimo y confiado en que la operación saldrá bien. “Si no lo hubiera escuchado ayer, jamás hubiera pensado que tiene problemas de salud”, explicó al describir sus impresiones.

La referencia a la visita también apareció durante el Ángelus del domingo. En esa oportunidad, León XIV agradeció las oraciones de los fieles peruanos presentes en la Plaza de San Pedro por la visita pastoral que tiene previsto realizar a ese país.

Aunque esas expresiones no constituyen una confirmación definitiva de que la gira se desarrollará según lo previsto, en la Iglesia interpretan que el Pontífice mantiene la intención de viajar si su estado de salud se lo permite.

Una gira exigente por Uruguay, la Argentina y Perú

El viaje previsto para noviembre será la primera gira de León XIV por América Latina desde el inicio de su pontificado. El cronograma contempla una estadía de un día y medio en Uruguay, tres días y medio en la Argentina y seis días en Perú.

La agenda comenzaría el 6 de noviembre en Uruguay, continuaría en la Argentina entre el 8 y el 11 y finalizaría en Perú, donde permanecería hasta el 16 de ese mes.

La organización implica una logística compleja, con numerosos vuelos y actividades en distintas ciudades. Uno de los puntos que genera preocupación desde el punto de vista médico es la altura de algunos destinos peruanos, entre ellos Cusco, situado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Esas condiciones pueden representar una exigencia adicional para una persona que acaba de atravesar una intervención pulmonar. Por eso, aunque la recuperación inicial demandaría alrededor de una semana, el plazo no alcanza por sí solo para determinar si el Papa estará en condiciones de afrontar todos los compromisos previstos.

Desde el Vaticano y la Iglesia argentina trabajan desde hace meses en la organización del recorrido, con visitas técnicas para evaluar los lugares, la logística y las condiciones de seguridad. Una eventual modificación de la agenda dependerá de la evolución clínica del Pontífice y de las indicaciones médicas posteriores a la operación.

La Argentina espera una definición

La expectativa por la llegada de León XIV también tiene una dimensión institucional. El Gobierno nacional y las autoridades eclesiásticas vienen trabajando en los preparativos, junto con los responsables de los lugares que integrarán el recorrido.

Ante la posibilidad de que la recuperación obligue a introducir cambios, el presidente Javier Milei manifestó la disposición del Gobierno a adecuar el cronograma si fuera necesario y a respetar los tiempos que demande el restablecimiento del Papa.

Por su parte, los obispos argentinos convocaron a los fieles a rezar por su pronta recuperación. En las próximas jornadas, el resultado de la intervención y la evolución posterior permitirán contar con más elementos para evaluar la viabilidad de la gira.

Por ahora, no hay una confirmación de cambios en el itinerario. La frase que León XIV le transmitió a Lozano y sus propias referencias a la visita pastoral mantienen viva la expectativa, aunque la decisión final dependerá de su estado de salud.

La operación abre así un período de espera para la Iglesia argentina y para los fieles que aguardan la primera visita del Pontífice al país. El objetivo inmediato será su recuperación; después, las indicaciones médicas permitirán saber si podrá cumplir con una agenda que, además de la Argentina, incluye a Uruguay y Perú.