Podría hacerse un libro de recetas muy completo solo con las creaciones de padres y madres discurriendo una cena rápida para darles a sus hijas e hijos. En ese intento desesperado de preparar algo decente después de todo el día trabajando, con la cabeza echando humo y una nevera temblando, han salido verdaderas innovaciones culinarias. La tortilla francesa de-lo-que-sea es un clásico. Una vez agotada la de queso y la de chorizo, en mi casa continuaban la de cebolla, la de escabeche y la de sobras. Y para despistar, entre tortilla y tortilla, caía revuelto.
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