Cuando el presidente de Fifa Gianni Infantino empujó un plan para llevar inversores privados a una nueva entidad comercial ligada a la Copa del Mundo, los críticos advirtieron que se arriesgaba a vender parte del activo más valioso del fútbol.

Erick Thohir, presidente de la Asociación de Fútbol de Indonesia (PSSI), no estuvo de acuerdo. Respaldó el esquema ahora resuelto – a pesar de la oposición de los organismos regionales incluyendo la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), el propio cuerpo padre de PSSI – como él sentía Indonesia le debía a Fifa una deuda de gratitud por estar de pie...