A pesar de sus recién cumplidos 80 años y sus más de 55 de exitosa carrera, la distancia ha hecho de la vedette, actriz, presentadora y celebridad todoterreno argentina Moria Casán alguien poco conocido en España. Sospecho que a muchos por aquí les generaría rechazo esa picardía tan suya –y tan nuestra– pasada por la túrmix del ecosistema televisivo argentino, que deja en pañales a los programas más macarras de nuestra historia televisiva. Para acercarla a nuestra latitud, se la podría definir como una mezcla entre Susana Estrada, Lola Flores y Belén Esteban: erotismo, carisma, ingenio, frontalidad y frases lapidarias. Pero me quedaría corta, porque Moria no se parece a nadie. Si en algo se ha empeñado a lo largo de su trayectoria es en cultivar una personalidad única y en –si me permiten el palabro– performarla y retorcerla hasta el paroxismo.

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