El F-35 y F-22 pueden estar entre los más avanzados luchadores de sigilo del mundo, pero no pueden ocultar una cosa: calor.

Cuando los misiles de búsqueda de calor bloquean los aviones, los combatientes liberan bengalas para confundir sensores infrarrojos y romper el rastreo de misiles.

Pero las señales infrarrojas producidas por los combatientes, incluyendo el calor del escape del motor y la fricción del aire sobre el fuselaje, son diferentes de las generadas por bengalas.

Estas firmas de calor podrían proporcionar información infrarroja valiosa para la detección de objetivos y...