El presidente, Javier Milei, rechazó ayer las versiones sobre una posible salida de Luis Caputo y respaldó al ministro de Economía en su cargo. Sin embargo, hacia el interior del Gobierno persisten las diferencias por la marcha de la actividad, la necesidad de introducir correcciones y la estrategia electoral de cara a 2027.

“Es una pelotudez del tamaño de una casa”, afirmó el mandatario en una entrevista radial en la que desmintió rumores sobre un eventual recambio en el Palacio de Hacienda y aseguró que con Caputo mantienen una visión “perfectamente alineada” sobre el rumbo de la economía.

“Nadie cuestiona a Caputo, porque son mis políticas”, enfatizó el jefe de Estado, que también calificó como una “canallada” las versiones que, según su interpretación, buscan debilitar al ministro antes de su reunión con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. El funcionario viajará a Tailandia para participar de los encuentros del organismo y del Banco Mundial.

CRÍTICAS EN EL GABINETE

La defensa presidencial, no obstante, no despejó las discusiones que atraviesan al oficialismo. En la mesa política que integran Karina Milei, Santiago Caputo, Martín Menem, Diego Santilli y Patricia Bullrich hay dirigentes que reclaman mayor flexibilidad y medidas capaces de impulsar a los sectores que todavía no logran recuperarse.

La principal voz crítica es Bullrich, quien viene advirtiendo sobre las dificultades de la industria, la construcción y el comercio frente al crecimiento de actividades como el agro, la minería, la pesca y los hidrocarburos. En una conversación reciente, Milei le habría transmitido que coincidía con el 90 o 95% de sus planteos, una señal de que el debate por eventuales ajustes sigue abierto.

Trascendió que en el debate interno del Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo, tanto el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, como el jefe de gabinete Diego Santilli también plantearon cuestionamientos o reparos. Aunque “siempre lo hacen en privado, no en público”, diferenció una voz oficial, en una crítica por elevación a Bullrich.

UNA PRESENCIA QUE HIZO RUIDO

Por otro lado, generó ruido la participación del economista Alberto Ades en la reunión de gabinete de la semana pasada, donde Caputo faltó con el argumento de un malestar general. Sin embargo, esa misma anoche apareció en el programa ultraoficialista que conduce Daniel “Gordo Dan” Parisini en el streaming libertario Carajo.

Tras aquel encuentro del gabinete, Ades cuestionó aspectos del programa económico: consideró que un tipo de cambio más alto podría darles margen a los sectores que compiten con las importaciones y señaló problemas en la comunicación oficial de los resultados. Sus declaraciones sorprendieron a funcionarios que aseguraron que, durante la reunión, no había expresado esas objeciones con la misma intensidad.

Las diferencias tampoco se limitan a la economía. Caputo impulsa un acuerdo con gobernadores para reducir la incertidumbre y facilitar la llegada de inversiones, mientras que sectores del oficialismo, especialmente los vinculados a los Menem, priorizan el armado propio de La Libertad Avanza para el próximo turno electoral.

En ese escenario, Milei buscó cerrar cualquier especulación sobre un cambio de ministro, aunque no descartó la posibilidad de introducir modificaciones en otros aspectos de la gestión.

“Algo va a cambiar, no sabemos aún por donde”, afirmaron sin más detalles fuentes del oficialismo. Reconocieron así que, si bien Caputo seguirá al frente del Palacio de Hacienda, los reclamos por la reactivación de la economía siguen presentes en el corazón del Gobierno.

El Presidente, además, vinculó la continuidad del programa con sus expectativas electorales. “No estamos convencidos, estamos recontra convencidos” de que serán reelectos, aseguró, y anticipó que con su equipo ya trabaja en los planes para más allá de 2027.

Milei enfatizó además que está preparado para enfrentar una hipotética corrida cambiaria: “Voy a tener los dólares que me entren por el comercio” y “los que me entren por el RIGI”, confió y sentenció: “Tengo 125.000 millones de dólares en la billetera para enfrentar una corrida”.