España advirtió a Italia el viernes que tomará “medidas proporcionales” si Roma no termina los controles fronterizos a los viajeros de España para el 9 de agosto, escalando la disputa desencadenada por la llegada masiva de migrantes no autorizados de la semana pasada en el exclave español de Ceuta.
Italia volvió a introducir controles fronterizos con España el 1 de agosto, suspendiendo temporalmente el Acuerdo Schengen permitiendo viajar sin pasaporte a través de 29 países europeos, una medida que el Canciller italiano Antonio Tajani llamó “una opción necesaria para salvaguardar la seguridad de nuestros ciudadanos y defender las fronteras europeas”.
“La medida adoptada por el gobierno italiano es injusta, contrariamente a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española”, escribió el gobierno español en una declaración de Roma por su decisión “sin precedentes”.
Además de abofetear a Roma por imponer controles fronterizos que incomodaban a miles de pasajeros creando incertidumbre jurídica a mediados de la temporada de vacaciones de verano, Madrid también llevó a Italia a la tarea de criticar el manejo de migrantes por España al no proteger sus propias fronteras.
Aunque “Italia es el Estado miembro de la UE que ha registrado el mayor número de cruces irregulares en los últimos años, con cifras que a veces han sido dos veces las de España... España nunca ha introducido controles sobre viajeros de Italia”, dijo el gobierno español.
Madrid ha dado al gobierno italiano dos días para levantar los controles fronterizos o enfrentar medidas recíprocas que apuntan a “proteger los intereses y la dignidad” de los ciudadanos españoles.
“Los gobiernos deben trabajar para promover la comprensión entre los países y servir a los intereses generales de sus poblaciones, en lugar de crear divisiones y conflictos inútiles impulsados por consideraciones electorales nacionales”, dijo la declaración.
“Confiamos en que prevalecerá el europeo, el sentido común y la buena fe”