Puedes poner fruta en el vino o poner vino en la fruta. En el primer caso tendremos un zurracapote, esa bebida festiva riojana que mezcla vino tinto con melocotón, canela y azúcar durante algunos días de maceración: ahí la fruta es el aliño y el vino el asunto. La macedonia de hoy funciona exactamente al revés: el vino dulce es el condimento, no el protagonista. Seis u ocho cucharadas para aliñar un bol generoso de fruta de verano: ciruela, nectarina, melocotón, sandía. Una cantidad que convierte la receta de bebida festiva a postre, con el alcohol justo para aromatizar y soltar los jugos de la fruta sin ahogarla.
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