Le ocurrió a la pobre Irene Montero, pero podría habernos pasado a muchos. La semana pasada, la eurodiputada de Podemos lanzó un vídeo apoyando a las más de 25.000 personas que se manifestaron contra la masificación turística en Palma. Denunciaba el problema de la turistificación en Baleares: a las islas llegan 20 millones de turistas cada año, lo cual hace imposible que sus habitantes puedan alquilar un piso, tomarse un café o disfrutar de sus playas con normalidad.

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