El destino de un niño de cinco años muerto de hambre por su madre, que tenía una historia de abuso de drogas, podría haber sido diferente si los trabajadores sociales hubieran notado que era "sólo piel y huesos", un juez de Hong Kong lamentaba su fallo.
Apenas tres meses antes de que el niño muriera en septiembre de 2022, un trabajador del Departamento de Bienestar Social que manejaba el caso visitó a la madre de 37 años en casa y reportó observar “no lesiones visibles” en la cara del niño o cualquier irregularidad.
Después de que el departamento concluyera...