El empresario estadounidense Elon Musk ha sido respetado desde hace mucho tiempo en China. Sus ideas empresariales –desde los coches eléctricos hasta los cohetes, los robots humanoides e implantes cerebrales– han generado seguidores chinos, muchos de los cuales ahora plantean amenazas crecientes al imperio empresarial de Musk.

Estos competidores chinos tienden a seguir una estrategia similar: capitalizar en el gran mercado nacional para crecer su negocio mientras aprovechan las cadenas de suministro integradas del país y la experiencia en la fabricación de...