Los constructores navales surcoreanos podrían estar entre los primeros socios estadounidenses en beneficiarse del impulso del presidente Donald Trump para reconstruir la base industrial naval estadounidense, dijeron los analistas.

Trump firmó la semana pasada un Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional que permite a los constructores navales extranjeros con inversiones estadounidenses construir hasta dos buques en sus astilleros padres, un movimiento encaminado a resolver rápidamente las brechas en la capacidad de la Armada de Estados Unidos y restaurar el propio sector naval del país.

La directiva viene cuando Washington busca...