La guerra desatada en la frontera este de Europa tras la gran invasión rusa de hace más de cuatro años causa un número cada vez mayor de muertos y heridos civiles. El año 2025 fue el más mortífero para la población civil desde el primer año del conflicto, cuando muchos civiles perdieron la vida en los primeros meses. En 2026, esa tendencia continúa. Ambos bandos niegan que los civiles sean el objetivo de sus ataques, pero las cifras de víctimas muestran que estos ciudadanos que no participan activamente en las hostilidades se encuentran cada vez más atrapados en la violencia.

Seguir leyendo