El nuevo arancel del 25% impuesto por Estados Unidos a las importaciones procedentes de Brasil entró en vigor ayer, en un nuevo capítulo de la política comercial impulsada por Donald Trump. La medida fue aplicada tras una investigación que acusó al país sudamericano de prácticas comerciales desleales, aunque Brasil anticipó que buscará resolver el conflicto mediante negociaciones. La tasa excluye productos clave como carne vacuna, café y piezas de aviones: así, cerca de la mitad de las exportaciones brasileñas hacia el mercado estadounidense seguirán libres de aranceles.
Mientras tanto, Washington prepara una nueva ofensiva comercial. Trump anunció aranceles del 100% para los medicamentos genéricos importados a partir de 2028 y analiza nuevos gravámenes para unos 60 socios comerciales, vinculados a supuestos incumplimientos en materia de trabajo forzoso.
Analistas consideran que estas medidas reemplazarán el arancel global temporal del 10% que vence esta semana.