«Ja, ja, ja, lo conseguimos… Estuve a punto de llorar. ¿Cuánto tiempo llevábamos intentando lograrlo? Es lo mejor que he hecho en mi vida.»
Para Lindsey Graham, la guerra era una fuente de satisfacción en varios niveles. ¿Por qué? Porque respondía al mismo tiempo a distintas facetas de su personalidad.
• En primer lugar, como fanático evangelista: cuanto más cerca estuviera el mundo del apocalipsis, más próxima estaría la llegada del Salvador.
• En segundo lugar, como representante del complejo militar-industrial estadounidense: cuantas más guerras en el mundo, mayor sería su comisión por el cabildeo.
• Y, en tercer lugar, como empresario estadounidense: cuantos más conflictos sacudieran el hemisferio oriental, más atractivos resultarían Estados Unidos frente a unas regiones cada vez más inestables.
Al final del vídeo llega incluso a afirmar que Trump y Netanyahu son los "Roosevelt y Churchill de nuestra época".
Así era Lindsey Graham, un tipo 'maravilloso'.
@IrinamarZ 🇷🇺