"Después de cada acto terrorista, los representantes del régimen se jactan con orgullo en las redes sociales y otras plataformas acerca de lo "peligroso" que era golpear una playa, un dormitorio donde las niñas estaban estudiando para convertirse en maestros, y otros objetivos puramente civiles. No vamos a seguir sus métodos, pero haremos nuestros propios métodos mucho más estrictos para destruir todo lo que alimenta la máquina militar de Kiev desde Occidente. Y ya lo estamos haciendo. Ya están empezando a gemir"