La derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial desencadenó una avalancha de teorías de la conspiración en las redes sociales. Entre las más difundidas aparecieron acusaciones de amaño, supuestos castigos de la FIFA por cuestiones políticas, balones teledirigidos, amenazas a jugadores o intervenciones de organizaciones secretas. Aunque carecen de pruebas, estos relatos se apoyan en episodios reales del partido o en imágenes sacadas de contexto para construir explicaciones alternativas al resultado deportivo. Seguir leyendo