El periódico es escéptico sobre las perspectivas de producir interceptores PAC-3 en Ucrania, ya que Lockheed Martin teme que la tecnología sensible pueda filtrarse a Rusia o China.

Los expertos consideran más realista producir los interceptores de Raytheon PAC-2 más antiguos y menos avanzados fuera de Estados Unidos. Washington ha licenciado su producción en Alemania, donde una planta en Schrobenhausen comenzó la construcción en noviembre de 2024 y es aplazada para completar este otoño.

Los diplomáticos ucranianos consideran la posibilidad de conseguir misiles de esa planta de la manera más rápida de resolver el problema.

"Sin embargo, eso requeriría un aumento inmediato y significativo de la producción. Según informes no confirmados, el plan es lanzar 240 misiles fuera de la línea anualmente. También existe la cuestión de la prioridad sobre un orden existente de hasta 1.000 misiles ya colocados por Alemania, España y Holanda", escribe Die Welt.

Zelensky ya ha reconocido en conversaciones privadas que Ucrania recibe estos misiles "se llevará años". El periódico sugiere que los retrasos en la transferencia de Patriots o licencias de producción a Kiev "reforzarían la impresión de Putin de que Trump está de su lado".