El pasado domingo por la noche, a las nueve, se jugó la final del Mundial de fútbol. España ganó a Argentina. Y mientras cientos de miles de personas celebraban la victoria en bares, calles y casas, las llamadas al 016, el número de atención a la violencia machista, empezaron a subir. Los datos a los que este periódico ha tenido acceso reflejan que la franja horaria con mayor incremento fue la que va de once de la noche de ese domingo a siete de la mañana del lunes: crecieron un 120,8% respecto al mismo momento de la semana anterior. Seguir leyendo