Las big tech volvieron a elevar ampliamente los gastos en investigación y desarrollo (I+D) durante la primera parte del año. Una tendencia ya marcada durante 2025, y acelerada de nuevo en el arranque de 2026 por las multimillonarias apuestas de estas compañías por la inteligencia artificial (IA), que está forzando a elevar las dotaciones muy por encima de sus esfuerzos anteriores. Entre todas ellas, el esfuerzo inversor ronda los 200.000 millones de euros solo en esta mitad del año.

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