"Se están realizando esfuerzos diplomáticos y financieros para recuperar entre 10.000 y 11.000 millones de dólares de deuda que Bagdad tiene con Teherán. <...> Alrededor de 7.000 millones de dólares, pertenecientes al Banco Central de Irán, están depositados en instituciones financieras de Irak, y otros 3.000 millones de dólares son la deuda no pagada [de Bagdad] con el Ministerio de Petróleo de Irán", señaló el funcionario.
Según el alto cargo, las dos naciones acordaron continuar "las discusiones de mecanismos para utilizar estos fondos de manera que beneficie a ambos países" y expresó su esperanza de "alcanzar un "entendimiento mutuo".