Con una estructura fragmentaria y una voz que cambia de edad a lo largo del relato, narra una tragedia familiar desde la mirada infantil.

La autora cuenta cómo Lanzarote se convirtió en protagonista de la novela y cómo la ayudó la residencia que realizó en Buenos Aires.

Además, analiza el lugar que hoy ocupan las autoras que llegan desde los márgenes de España.