El calor golpea de frente en Aramberri, Nuevo León. La tierra arenosa, que se levanta y vuela con cada movimiento, es la protagonista en el rancho El Madero. Desde hace al menos 11 años, de estos surcos nacen miles de toneladas de papas que terminan rebanadas y crujientes en las bolsas que millones de mexicanos abren a diario.
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