El gobierno de La Rioja volvió a recurrir a los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como “Chachos”, y este lunes comenzó a distribuir una nueva tanda de la cuasimoneda provincial. La medida representa una inyección de alrededor de $4.000 millones destinada a reforzar los ingresos y, al mismo tiempo, apuntalar el consumo y la actividad comercial.
La administración de Ricardo Quintela dispuso una ayuda extraordinaria de 50.000 Chachos para aproximadamente 80.000 personas. Entre los alcanzados se encuentran empleados de planta del Gobierno provincial, trabajadores vinculados a la Administración Pública, jubilados de la Policía que cobran por quincena y beneficiarios de distintos programas y contratos estatales.
El ministro de Hacienda provincial, Fabián Blanco, sostuvo que la iniciativa busca atender dos frentes. “Con esta medida podemos atacar dos demandas: una, la del empleado, y otra, la del sector económico de la provincia”, señaló.
El regreso de una cuasimoneda que debutó en 2024
Los Chachos fueron creados a comienzos de 2024, cuando la Legislatura riojana, controlada por el peronismo, autorizó una emisión por $22.500 millones. La ley estableció que hasta el 30% de ese monto podía utilizarse para el pago de salarios.
Los bonos comenzaron a circular cinco meses después y dejaron de hacerlo el 31 de diciembre de ese año. La experiencia convirtió a La Rioja en la primera provincia en poner en circulación una moneda propia desde la crisis de 2001.
En aquel momento, el presidente Javier Milei cuestionó la decisión y advirtió que el Gobierno nacional no acudiría al rescate de las monedas emitidas por las provincias.
Ahora, el Ejecutivo riojano decidió recuperar el mecanismo. Blanco aseguró que la experiencia anterior tuvo aceptación entre los comerciantes y afirmó que fueron los propios negocios los que comenzaron a reclamar su regreso.
“Fue un éxito en 2024 en cuanto al formato y al respaldo que tuvo. No hubo ningún tipo de inconveniente y, al ver la confianza que se generó con los comerciantes, comenzaron a pedir la vuelta de los Chachos”, indicó.
Cómo funcionan los nuevos Chachos
La cuasimoneda mantiene una paridad nominal de un Chacho por cada peso y puede utilizarse en los establecimientos adheridos. También sirve para cancelar impuestos provinciales, tasas municipales y servicios prestados por empresas estatales.
De acuerdo con cifras oficiales, alrededor de 800 comercios de La Rioja aceptan actualmente los bonos. El ministro de Hacienda afirmó además que hubo consultas de establecimientos ubicados en localidades cordobesas cercanas a la provincia.
Esta nueva emisión tendrá vigencia hasta el 29 de diciembre. Quienes mantengan los bonos hasta su vencimiento recibirán un interés del 1%, aunque desde el Gobierno provincial aclararon que el objetivo central es que el dinero circule.
“No es el espíritu especular guardándolos, sino que todo se vuelque al consumo dentro del circuito económico de la provincia”, explicó Blanco.
La Provincia evalúa extender el beneficio
Por ahora, los 50.000 Chachos constituyen una asistencia extraordinaria. Sin embargo, el gobierno de Quintela analiza darle continuidad e incluso incorporarla más adelante al esquema de ingresos de los trabajadores provinciales.
Blanco aclaró que una eventual continuidad dependerá de la evolución de las cuentas públicas. “Hay que ser responsables y serios a la hora de hacer un anuncio, sabiendo que después hay que mantenerlo en el tiempo”, sostuvo.
La decisión se produce además en un escenario financiero complejo para La Rioja, que continúa sin regularizar sus compromisos con bonistas internacionales y permanece en default.
Desde el Ejecutivo provincial reconocieron que la asistencia no resolverá por sí sola las dificultades económicas, aunque confían en que permita aliviar parcialmente los ingresos de los beneficiarios y generar mayor movimiento en los comercios locales.