Los comercios familiares históricos de La Plata buscan convertirse en parte de un circuito turístico y cultural. En ese marco, el Consejo Consultivo para el Desarrollo Regional expresó su apoyo al proyecto de creación de una Red de Comercios Familiares Históricos de la Ciudad, una iniciativa que apunta a reconocer, preservar y poner en valor a los negocios tradicionales que forman parte de la identidad platense.
La propuesta contempla la incorporación de alrededor de 60 establecimientos familiares con una trayectoria que, en muchos casos, supera las seis décadas y llega incluso a los 100 o 140 años de actividad.
“Se trata de un merecido reconocimiento a empresas que durante muchas décadas han contribuido al desarrollo comunitario de nuestra Ciudad y son parte muy valiosa de la experiencia diaria de muchas generaciones de platenses. Es un fenómeno único de continuidad económica, resiliencia y arraigo social”, señalaron desde el Consejo Consultivo a través de un comunicado.
Desde el organismo se remarcó que la comunidad internacional avanzó en la protección de este tipo de manifestaciones culturales y mencionaron que en 2003 la UNESCO creó la Comisión para Salvaguardar el Patrimonio Cultural Inmaterial.
“Debe entenderse que esas empresas representan cultura viva y patrimonio inmaterial en pleno funcionamiento económico, transmitiendo el “saber hacer” de generación en generación”, se indicó.
La iniciativa tomó como referencia experiencias como los “Commerces Emblemàtics” de Barcelona y las “Botteghe Storiche” de ciudades italianas como Roma, Milán y Génova.
También se indicó que en la provincia de Buenos Aires existen herramientas para proteger este tipo de bienes. Entre ellas se encuentran la Ley 10.419, que creó la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural; la Ley 15.395, vinculada a la protección del patrimonio cultural inmaterial bonaerense; y, en el ámbito local, la Ordenanza 12.137 de La Plata.
“Cuando un comercio histórico se ve forzado a cerrar sus puertas, la comunidad no asiste simplemente a la pérdida de una unidad económica. Se asiste a la desaparición de una técnica o saber hacer tradicional, a la ruptura de un eslabón clave en la memoria colectiva del barrio y a un empobrecimiento progresivo de la identidad urbana”, se indicó al resaltar la importancia del proyecto.