En Jantar Mantar, el sitio de protesta designado por Nueva Delhi, el futuro de la India pasó semanas soportando el calor y demandando cambio. ¿Pero qué tipo de cambio, y por qué?
Eran jóvenes, muchos de ellos muy educados pero todavía sin trabajo a pesar de haber sentado numerosos exámenes de reclutamiento del gobierno. Su ira no fue porque habían sido engañados. Se derivaba de lo peor: sus calificaciones simplemente habían dejado de significar nada. China tiene una palabra para este dilema. India no, y esa palabra perdida...