El 10 de agosto un equipo de científicos avistó a Toñi, la matriarca de más edad de la población de orcas ibéricas y guardiana de una sabiduría de décadas que transmite a su grupo, nadando con dos compañeras por el Estrecho de Gibraltar. Hacía dos años que no se la veía por allí. Fue en ese momento cuando detectaron que presentaba unas marcas en la aleta dorsal compatibles con disparos de una escopeta de perdigones. Una vez analizados, no les queda ninguna duda de que recibió 10 impactos y que algunos continúan alojados en su aleta, por lo que existe el riesgo de que se pueda producir una infección. Toñi, también conocida como La Abuela, no es cualquier orca: tiene 60 años y es, además, la bisabuela, abuela y madre de las conocidas como gladis, los ejemplares que protagonizan desde mayo de 2022 polémicos encuentros con embarcaciones.
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