Finalista del Premio Hebe Uhart 2024, es la primera novela de Laura Garaglia.

A través de la voz de una niña reconstruye la tormenta de 1985, la vida en un barrio del conurbano y las huellas de las inundaciones.

Con una prosa poética y una fuerte oralidad, explora la memoria, la solidaridad y el fin de la infancia.