En el marco de una negociación con Pro y el Partido Justicialista (PJ), La Libertad Avanza (LLA) se apresta a convalidar en la Legislatura porteña la continuidad de Javier Martín López Zavaleta y de María Rosa Muiños al frente del Ministerio Público Fiscal y de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, respectivamente.
El eje del acuerdo pasa por Pro y el PJ, especialmente entre Daniel Angelici, hombre de la mesa chica del macrismo porteño pese a su pertenencia al radicalismo, y Juan Manuel Olmos, pieza clave del peronismo de la Ciudad. Angelici respalda a López Zavaleta, mientras que Olmos auspicia la renovación de Muiños, su esposa.
A cambio, la bancada libertaria pide colocar a dos defensores adjuntos, según supo LA NACION. Con este objetivo, Pilar Ramírez, jefa del bloque LLA y delegada de Karina Milei en la Ciudad, está embarcada en conversaciones con Angelici. El expresidente del Club Atlético Boca Juniors es, a la vez, cercano Darío Wasserman, marido de Ramírez y titular del Banco Nación.
“Estamos bien con Zavaleta y Muiños. Los dos siguen [en sus cargos]; lo que hay que definir son los adjuntos [de la Defensoría]. Nosotros estamos pidiendo hasta dos, pero no sé si los tendremos”, dijo una fuente libertaria, en diálogo con LA NACION.
Un legislador de LLA explicó que no rechazan a ninguno de los dos funcionarios. En el caso del fiscal general, justificó que es porque depende de la propuesta del jefe de gobierno, Jorge Macri. Además, reconoció: “Zavaleta era el número dos de [Juan Bautista] Mahiques, que es nuestro ministro de Justicia”. Sobre la defensora, indicó que aceptan a Muiños “porque ellos [el peronismo] tienen más votos”. Afirmó que no se oponen, pero que tampoco sostienen activamente esas candidaturas.
Tanto en Pro como en el PJ coincidieron en que LLA no puso trabas a la continuidad de ninguno de los dos funcionarios.
López Zavaleta y Muiños, rumbo a la revalidación
López Zavaleta está al frente del MPF de la Ciudad de manera interina. Reemplazó en marzo pasado a Juan Bautista Mahiques, quien saltó al Ministerio de Justicia nacional. Mahiques pidió licencia a partir del 5 de marzo y luego renunció formalmente el 17 de abril. Con el apoyo de Angelici, López Zavaleta aspira ahora a oficializar su mandato.
Titular de la Defensoría del Pueblo porteña desde diciembre de 2021, Muiños busca renovar su mandato. Junto a su cargo se designarán también las cinco adjuntías, donde LLA pretende ubicar a dos figuras propias: María Graciela Giorgione y Giselle Furcada.
Tanto López Zavaleta como Muiños expusieron sus trayectorias en distintas audiencias públicas realizadas esta semana, para fundamentar su idoneidad. Mientras que a la Defensoría se presentaron 18 postulantes, el cargo del jefe de los fiscales porteños responde a una propuesta correspondiente al jefe de gobierno.
La primera jornada de audiencias, realizada el lunes y dedicada a la Defensoría, contó con la presencia de Angelici y Olmos; la segunda fue el miércoles y estuvo centrada en el Ministerio Público Fiscal, y a la misma asistieron importantes miembros de la Justicia porteña. Ambas fueron presididas por Matías Lammens, titular de la Junta de Ética, Acuerdos y Organismos de Control y legislador del bloque peronista Fuerza por Buenos Aires.
Con la continuidad de López Zavaleta y Muiños ya encaminada gracias al acuerdo al que se sumó LLA, el eje de la discusión pasa ahora por los defensores adjuntos. “Esa es la negociación entre los bloques. LLA está pidiendo tener adjuntos, algo que históricamente no tenía”, explicaron desde Fuerza por Buenos Aires.
Según una fuente al tanto de las conversaciones, además de Olmos, Angelici y Ramírez, participan de la negociación Claudia Neira (Fuerza por Buenos Aires) y Gimena Villafruela (Vamos por Más). “Es una negociación global”, resumió una importante voz de Pro, que remarcó que tampoco cuestionan la candidatura de Muiños, pese a que es impulsada por el PJ.
Negociación parlamentaria
Clara Muzzio, vicejefa de gobierno porteño y presidenta de la Legislatura, ya convocó para el 3 de septiembre la sesión especial en la que los legisladores votarán a los candidatos propuestos, aunque la decisión de fondo ya estará resuelta de antemano por el acuerdo entre los bloques.
Tanto los dos cargos principales como las adjuntías de la Defensoría requieren 40 votos (dos tercios del total de la Cámara) para ser aprobados, lo que torna imprescindibles las negociaciones.
Fuerza por Buenos Aires cuenta con 20 bancas; LLA, con 14; y el bloque oficialista Vamos por Más, con 12. El resto de los bloques no supera los seis legisladores cada uno. “Si acompañan el oficialismo, LLA y el peronismo, los 40 votos están recontra asegurados”, señalaron desde el PJ, que junto a Pro y a los libertarios reúne 46 bancas.
“Si nos dan lo que queremos, votaremos a favor; si no, veremos”, señaló una fuente del bloque LLA de cara a la sesión del 3 de septiembre.