En 2007, Derek Fisher solicitó su liberación del Jazz de Utah para que pudiera trasladar a su familia de vuelta a Los Ángeles para recibir ayuda médica para su hija Tatum, de 11 meses de edad, diagnosticada con retinoblastoma, una rara forma de cáncer de ojo. Casi 20 años después, Fisher reveló en una entrevista que sacrificaba...