Una de las imágenes más icónicas de la historia del arte salió excepcionalmente del depósito del Museo Albertina.

La obra de Alberto Durero encabeza un recorrido que reúne piezas de Miguel Ángel, Bruegel, El Bosco, Rubens, Schiele y otros maestros.

Además, el museo reivindica el papel de sus fundadores y anuncia una inédita muestra dedicada a las mujeres artistas de su colección.