Se trata de Lácteos Verónica, que desde enero paralizó sus tres plantas y adeuda salarios a la totalidad de su personal hace 10 meses.
Según registros del Banco Central, entre cheques rechazados e incumplimiento con entidades financieras, debe más de $16.000 millones.
Se decretó la inhibición de bienes de la firma y hasta febrero del año que viene habrá tiempo para verificar los créditos.