Un programa de entrevistas en la televisión francófona de Canadá recibe cada domingo a una cuidada lista de personalidades. Puede que su mayor virtud sea la mezcla justa de comicidad, preguntas con filo, debates acalorados, apertura al mundo y orgullo nacional. A lo largo de los años, este espacio se ha posicionado como uno de los mayores escaparates al momento de abordar todo un paquete de temas, especialmente en Quebec. El invitado puede salir bien o mal librado de la entrevista, pero lo más valioso lo dice el propio nombre de la emisión, Tout le monde en parle, cuya traducción en español es “Todo el mundo está hablando de eso”.

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