El desplome en Bolsa de SpaceX, que se ha dejado cerca de un 50% de su valor desde su máximo histórico (alcanzado cuatro días después de saltar a Bolsa el 12 de junio), hasta cotizar en un precio mínimo de 107 dólares el pasado 28 de julio, ha desnudado las valoraciones sobre la compañía de la gran mayoría de los bancos de inversión que siguen a la firma controlada por Elon Musk. De hecho, entre las publicaciones financieras de Estados Unidos se ha llegado a hablar de valoraciones “absurdas”. Al cierre de la semana, la acción apenas había logrado superar los 108 dólares por acción.
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