El clan Bolsonaro es una empresa familiar brasileña que desde hace décadas se gana la vida en la política. Sabedores de que las guerras internas son malas para el negocio, y más a las puertas de unas elecciones, sus dos miembros más destacados han sellado la paz en público este martes. La esposa y el primogénito del patriarca, Michelle y Flávio Bolsonaro, han escenificado su reconciliación mes y medio después de que ella lo acusara en un video explosivo de faltarle al respeto, maltratarla y humillarla en el ámbito político. Ambos se han reencontrado en Brasilia, en la sede del Partido Liberal, para grabar vídeos de campaña y rezar juntos.

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