La editorial canadiense Boréal confirmó en un comunicado que el escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien había utilizado herramientas de inteligencia artificial (IA) para escribir su novela C’était ça ou mourir, pese a que el autor lo desmintió en varias ocasiones, y da por terminada su relación profesional con el escritor. La novela había sido lanzada en Francia por el sello Grasset y llegó a figurar entre las obras finalistas de dos prestigiosos premios: el Goncourt y el Renaudot (que fallan el mismo día: el primer martes de noviembre). A finales de septiembre, por las denuncias en contra de Orélien, fue retirada del Goncourt.

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“Nuevos elementos, confirmados en los últimos días, indican que se usó inteligencia artificial en el proceso de escritura de C’était ça ou mourir, pese a que el autor nos había asegurado en repetidas ocasiones que nunca había recurrido a ella para la creación de su novela”, informa la editorial en su nota con fecha de ayer. Ya no se reimprimirán más ejemplares.

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La novela fue un éxito de ventas -solo en Francia llegó a vender más de cien mil ejemplares- y había sido contratada en más de veinte países. Llegó a ganar el Premio de Novela de la cadena comercial Fnac. Hace una semana, Boréal había expresado su apoyo a Orélien. “La editorial no tiene que exigir pruebas a los autores, sino mantenerse a su lado, y eso es lo que hacemos”, había afirmado.

La polémica surgió después de acusaciones de la cuenta de X Balance ton Claude, que sostuvo haber detectado un uso masivo de IA en la novela. Al negar las acusaciones, Orélien denunció “motivaciones racistas”. El libro está protagonizado por un profesor de historia y geografía que huye de la violencia de Puerto Príncipe en Haití y atraviesa varios países de América Latina hasta llegar a Canadá.

Ante las dudas y después de que el autor anunciara que no aportaría más información, la editorial inició por su cuenta “un análisis externo exhaustivo de todas las versiones de trabajo de la novela” en la que se hallaron “rastros de etiquetas de inteligencia artificial en los metadatos de algunos documentos”.

“Seguimos sin saber hasta qué punto se utilizó la IA en la creación de C’était ça ou mourir, y probablemente nunca tendremos una respuesta definitiva al respecto”, admitieron los responsables del sello canadiense. “Sin embargo, la cuestión fundamental para nosotros es la confianza entre autores y editores”, agregaron.

Esta semana, Orélien insistió en que había utilizado la IA solo “en el proceso creativo para la investigación histórica” de su obra. “Se lo he explicado todo a las personas de mi entorno, pero por el momento no creo que mis palabras cuenten para nada –dijo al diario francés Libération–. Pero ni una sola frase de este libro fue creada por una máquina, ni el significado ni la estructura de una historia que sale de mis entrañas”.

Por otro lado, el autor reconoció que había plagiado artículos y poemas años atrás; achacó el cuestionable método a la imprudencia juvenil. En una carta difundida a mediados de octubre, calificó aquellos episodios de “errores inaceptables”.

A finales de septiembre, la Academia Goncourt retiró la novela del certamen, después de que análisis realizados con el detector de IA Pangram señalaran una probabilidad del 100% de que contuviera texto generado por computadora. Autores como Marcel Proust, Simone de Beauvoir, Marguerite Duras, Amin Maalouf y Pierre Lemaitre ganaron el Goncourt.

Los responsables del Premio Renaudot aún no informaron si la novela de Orélien seguirá entre las finalistas. Mientras tanto, el escritor Jean-Paul Enthoven, en competencia por el mismo premio, en la categoría de ensayo, por Dictionnaire amoureux du bonheur, fue acusado de plagio por el filósofo Frédéric Schiffter. Varios pasajes de la obra de Enthoven presentan “desconcertantes similitudes” con obras publicadas por Frédéric Schiffter hace más de diez años. Enthoven reconoció que no había citado suficientemente al filósofo y prometió que repondrá “las comillas donde deben estar” en una próxima edición.