No hace falta que la presente. Carola Vilanova pasó por estas páginas hace ya cinco años, cuando llevábamos las caras cubiertas con máscaras y sufríamos a diario por contagiarnos de coronavirus. En 2018, tres años antes, empezó con una actividad que se podría catalogar como surrealista: Carola se hace fotos en Ikea, se siente como en casa. Un fin de año se calzó al cuello un marabú de plumas y con una copa de cava frente a una pantalla de 2020 felicitó a sus familiares. También lo hacía desde Ikea. El ritmo de subir Ikea moments en el Instagram ya no es ni mucho menos frenético. Para ser influencer, necesitas mucho tiempo de dedicación, subraya esta igualadina.

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