El número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el martes la isla de Kyushu, en el sur de Japón, ha aumentado a 18, según datos del Gobierno central y de la prefectura de Kumamoto. A los 13 muertos avanzados a primera hora de este miércoles por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se añaden ahora otros cinco por el derrumbe de una chimenea en una fábrica de papel en Yatsushiro. Siguen los trabajos de rescate en la papelera, donde se cree que otras cuatro personas podrían permanecer enterradas bajo los escombros.

Seguir leyendo