La casa austriaca donde nació el dictador nazi Adolf Hitler (1889-1945) se ha convertido en una comisaría de policía, tras años de debate sobre qué destino dar al inmueble para evitar que sea un lugar de peregrinación de neonazis. El edificio, situado en Braunau am Inn, localidad fronteriza con Alemania, alberga desde el miércoles el nuevo Centro Policial de la ciudad y dependencias de la Academia de Seguridad, donde también se impartirán cursos de formación para agentes, incluidos contenidos relacionados con los derechos humanos. Seguir leyendo