La investigación por la violenta balacera que mantuvo en vilo a un sector de Ringuelet sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. Después del ataque en el que, según la investigación, un hombre efectuó más de 20 disparos contra distintas viviendas sin provocar heridos de milagro, una de las vecinas afectadas reclamó medidas urgentes para proteger a su familia.

Tal como informó EL DÍA, el episodio ocurrió el viernes, cuando el sospechoso fue detenido luego de una intensa secuencia registrada por cámaras de seguridad. En las imágenes, a las que accedió este diario, se lo observa descender de un automóvil y abrir fuego en reiteradas oportunidades contra distintos domicilios. La lluvia de disparos, que también quedó registrada por el sonido de las detonaciones, generó escenas de pánico entre los frentistas.

En esta línea, la policía que acudió al lugar pudo determinar que los tiros fueron efectuados contra viviendas ubicadas sobre la calle 117 entre 515 y 516, en 9 y 516 y en 2 bis y 516.

Ahora, una de las damnificadas decidió romper el silencio y, bajo reserva de identidad por temor a represalias, expresó su profunda preocupación por la situación judicial del imputado. Según sostuvo, el conflicto no comenzó con la balacera, sino varias semanas antes.

En un escrito enviado a EL DÍA, afirmó que el 30 de junio debió llamar al 911 porque, según denunció, el hombre la persiguió y la amenazó de muerte. Siempre de acuerdo con su versión, pese a la intervención policial el acusado no fue detenido y, mientras ella permanecía en la comisaría realizando la denuncia, habría regresado a su vivienda para provocar nuevos daños.

La mujer también aseguró que existieron otros episodios de violencia previos que involucrarían al mismo sospechoso, entre ellos amenazas a vecinos y otros incidentes ocurridos en el barrio. Esos hechos, remarcó, fueron denunciados y ahora deberán ser corroborados por la Justicia en el marco de la investigación. En ese contexto, voceros consultados por este diario señalaron que el acusado tendría antecedentes de problemas psiquiátricos, una situación que también deberá ser evaluada dentro del expediente.

La principal inquietud de la denunciante solicitó que se dicten medidas de protección para ella y sus hijas, entre ellas una restricción de acercamiento y un botón antipánico. Mientras tanto, la causa continúa su curso judicial y será la Justicia la que deberá definir la situación procesal del acusado que está detenido y analizar los nuevos planteos formulados por las víctimas, que aseguran seguir viviendo con miedo y preocupación tras la feroz balacera que sacudió al barrio.