La actividad económica tuvo un desempeño peor al esperado durante agosto, según los datos oficiales publicados por el INDEC este miércoles. Luego del derrumbe de julio, la economía se mantuvo prácticamente estancada, con lo cual es casi un hecho que el tercer trimestre cerrará en “rojo”, lo cual confirmaría la recesión técnica.

Las estadísticas públicas exhibieron que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto cayó 1,7% interanual, el peor registro del año, y mejoró apenas un 0,1% mensual. Por lo tanto, no logró recuperar casi nada del 2,8% que había perdido en el mes previo.

Con esos números, los analistas más escépticos se sintieron respaldados en su advertencia sobre que la economía ya está en un ciclo recesivo. Y volvieron sobre el tapete las declaraciones que había hecho el presidente Javier Milei, en el sentido de que la medición tradicional “da cualquier cosa” y no refleja fielmente la tendencia creciente de la actividad en el contexto de un cambio de modelo.

Por eso, la medición tendencia-ciclo, que el Gobierno toma como referencia para analizar la marcha de la actividad, no mostró variaciones por quinto mes consecutivo. Pese a ello, el ministro Luis Caputo resaltó en su cuenta de X que ese indicador todavía se ubica un 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023.

La serie tendencia-ciclo muestra que la economía está frenada desde marzo, pese al fuerte aporte de los sectores de hidrocarburos, minería y hoteles y restaurantes.

AVANCES Y RETROCESOS

De los 15 sectores relevados por el organismo, hubo cinco que mostraron mejoras interanuales durante el octavo mes del año. Se destacó la incidencia positiva en esa variación de “Explotación de minas y canteras”, “Electricidad, gas y agua” y “Hoteles y restaurantes”. La suma de estos sectores aportó 0,6 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE.

Por su parte, 10 sectores de actividad tuvieron caídas en la comparación interanual. En ese grupo, los desempeños negativos de “Industria manufacturera” y “Comercio mayorista, minorista y reparaciones” fueron los que tuvieron mayor impacto en la comparación del frente al nivel de agosto de 2025. Entre ambos, le restaron 0,9 puntos a la variación interanual del indicador publicado ayer.

El desempeño mensual del EMAE en agosto estuvo por debajo de las expectativas de los analistas privados, que esperaban un rebote tras la caída registrada en julio (que había sido del 2,9% y ahora fue corregida al 2,8%). “Esperamos una recuperación parcial, de entre el 1% y el 1,5% mensual”, había anticipado la consultora Outlier en su reporte matutino.

En el mismo sentido, Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, aseveró que “el problema de fondo sigue siendo la debilidad de la demanda interna”. “Una política monetaria sin ancla nominal clara y con alta discrecionalidad contribuye a que los bancos mantengan las tasas de interés activas en niveles muy elevados, paralizando el crédito. Sin una recuperación del crédito, el consumo y la actividad de los sectores ligados al mercado interno difícilmente logren repuntar. A esto se suman el carácter procíclico del ajuste fiscal y la postergación de inversiones ante el riesgo electoral”, agregó. En cuanto al aporte de las exportaciones, dijo que “ya no alcanza para compensar el deterioro del resto de la economía”.

La baja demanda del mercado interno ya no sólo es una preocupación de las entidades Pyme y de la industria, sino que es compartida por los inversores del mercado financiero.

Con la publicación del nuevo EMAE, otra vez se pusieron en circulación las versiones sobre una corrección al plan económico que implique -como han sugerido diversos economistas- una política menos contractiva en el plano monetario, para reactivar el crédito.

La perspectiva empeora todavía más cuando se pone el foco sobre las performances por sectores. Queda en más evidencia que sólo los “ganadores del modelo” vinculados a las exportaciones de materias primas empujan la economía, mientras que la industria y el comercio siguen sin signos de reactivación.