La carrera actoral de Justin Cooper abarca desde 1993 hasta 2003. Debutó con cinco años en un episodio de la comedia Padres Forsosos y se retiró a los 15, en un capítulo de El abogado. Ahora tiene 37 años y trabaja entre bastidores, en la producción de retransmisiones deportivas, disfrutando del anonimato del que no pudo gozar siendo niño. “Me di cuenta de que era algo importante después de que se estrenara Mentiroso compulsivo [1997] y, ya sabes, ya no podía ir a ningún lugar público”, ha contado este jueves 13 de agosto en el podcast The Not So Little Rascals. Cooper tenía ocho años cuando se estrenó la película protagonizada por Jim Carrey, en la que él interpretaba a su hijo, el causante de que su padre no pueda decir ni una sola mentira durante 24 horas tras pedirlo como deseo de cumpleaños. “Fue divertido trabajar con Carrey. Fue una gran experiencia estar con él y verlo trabajar. ¡Y siempre estaba haciendo payasadas!”, comenta.

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