Mientras que en la causa por Vialidad la expresidenta fue condenada a seis años de prisión luego de que se acreditara el direccionamiento de la obra pública en favor del empresario Lázaro Báez en Santa Cruz, en Hotesur-Los Sauces la Justicia buscará determinar si parte de los fondos obtenidos por Báez reingresaron al patrimonio de la familia Kirchner mediante el alquiler de hoteles y propiedades.

La virtualidad marcó el clima de esta primera cita. La ausencia de la expresidenta en la sala le quitó a la audiencia buena parte de la tensión que rodea en sus inicios a los juicios de corrupción. El contraste con el inicio del proceso del caso de los cuadernos de las coimas, hace casi un año, fue notorio. Hoy en la Sala AMIA hubo poco movimiento; predominó un ambiente de cordialidad, con intercambios entre los abogados y los funcionarios judiciales que se acercaron al tribunal.

“Los empresarios, junto con los exmandatarios [por Cristina y Nestor Kirchner] y otros miembros de la organización, elaboraron un sistema destinado a transferir y disimular parte de las ganancias que se encontraban en poder de los empresarios a los propios expresidentes y su núcleo familiar [...], tal como se investiga en estas actuaciones y en la causa 11352, públicamente conocida como Hotesur”, leyó el secretario del Tribunal.

La jornada de hoy estará dedicada a la lectura del requerimiento de elevación a juicio de la fiscalía, documento que detalla las acusaciones. Si hoy no hay un acuerdo para leer solo un resumen de ese dictamen, este trámite puede llevar varios días. Cristina y Máximo Kirchner deberán estar conectados durante todo el tiempo que demore esa lectura.

El juicio que comienza hoy es clave porque podría cerrar un gran círculo de corrupción. El proceso -que tiene a Cristina Kirchner sentada nuevamente en el banquillo de los acusados y a su hijo por primera vez frente a un tribunal- guarda relación con otros expedientes y ocupa un lugar central en el mapa judicial del kirchnerismo.

En la sala no está la expresidenta pero sí su abogado, Carlos Alberto Beraldi. También está el excontador de los Kirchner Víctor Manzanares, que eligió asistir y está acompañado por su defensor, Roberto Herrera.

En el ala del edificio donde está la sala de audiencias, la Sala AMIA, se extremaron desde temprano las medidas de seguridad.

Con Cristina y Máximo Kirchner conectados de manera virtual, empezó hoy el juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces, en el que la Justicia buscará determinar si los fondos públicos que recibieron empresarios beneficiados por el kirchnerismo retornaron al patrimonio de la familia Kirchner a través de sus negocios hoteleros e inmobiliarios.

El juicio empezó a las 10.10, pero todavía no estaban conectados todos los acusados. “Falta Lázaro Báez”, anunció el secretario del tribunal. El presidente destacó lo “excepcional” de este sistema, con algunos acusados siguiendo al juicio a distancia.

La resolución representa un alivio momentáneo para muchos funcionarios judiciales y el personal de seguridad, por el revuelo que genera la presencia de la expresidenta en los tribunales.

La jueza Adriana Palliotti, en tanto, votó en disidencia. Consideró que los imputados deben concurrir personalmente a Comodoro Py tanto para la lectura de las acusaciones que se inician con la primera audiencia como para las declaraciones indagatorias que vendrán más adelante.

“A mi modo de ver, los imputados deberán estar presentes en la sala de audiencias durante la lectura de las piezas procesales”, marcó en su voto la jueza.

Michili aclaró que la decisión comprende solo a la primera etapa del juicio, destinada a la lectura de las acusaciones. “Una vez concluida la etapa inicial de lectura, la intervención de los imputados en los restantes actos del juicio deberá desarrollarse presencialmente”, señaló.

Los abogados defensores, en cambio, sí deberán concurrir presencialmente a Comodoro Py desde este viernes. La decisión fue adoptada por la mayoría que conformaron Michilini y el juez Fernando Machado Pelloni.

“La decisión adoptada por el tribunal revisor [la Casación] impone adecuar determinados aspectos de la organización del juicio, particularmente aquellos vinculados con la convocatoria de los imputados y su comparecencia a la audiencia inicial”, dijo el presidente del tribunal, José Michilini, en la resolución.

“No puede soslayarse que el pronunciamiento de la Cámara Federal de Casación Penal -siguió- ha sido dictado cuando resta poco tiempo para el comienzo del debate. Ello supone una dificultad concreta para disponer, en tan breve plazo, la comparecencia personal de la totalidad de los imputados comprendidos en ambas causas”.

Tras la decisión de la Cámara de Casación de unificar en un solo juicio oral las causas Hotesur y Los Sauces, el Tribunal Oral Federal N° 5, encargado de juzgar a Cristina y Máximo Kirchner, entre otros, introdujo cambios en la organización del debate y permitirá que los imputados participen de manera virtual durante la primera etapa del proceso.

Por ese motivo, la expresidenta y el diputado nacional finalmente no deberán asistir este viernes a Comodoro Py para la primera audiencia del juicio.