“La Argentina está muy bien posicionada para abastecer al mundo de energía”. Así lo aseguró Juan Martín Bulgheroni, jefe de Gabinete de Pan American Energy, uno de los principales productores de hidrocarburos y jugadores de Vaca Muerta.

En el summit de Energía realizado por LA NACION, Bulgheroni explicó que el mundo pasó de priorizar la sustentabilidad a enfocarse fuertemente en la seguridad energética. Según indicó, conflictos bélicos como el de Rusia y Ucrania, o las tensiones en Irán que amenazan el Estrecho de Ormuz —por donde circula el 20% del petróleo y el gas mundial— generaron una necesidad de proveedores confiables.

De Vaca Muerta a los fertilizantes. La apuesta de US$2700 millones que abre un nuevo negocio

En este contexto, indicó que la geografía argentina, antes vista como una desventaja por la distancia, hoy es percibida como un activo. Además, subrayó que el país cuenta con recursos excedentes equivalentes a seis veces su consumo para los próximos 30 años.

“Desde la Argentina podemos salir al Pacífico y al Atlántico sin pasar por canales conflictivos. Estamos lejos, pero eso nos da seguridad, un costo competitivo y una posibilidad de llegar a los mercados”, señaló Bulgheroni, en diálogo con José Del Río, secretario general de Redacción de LA NACION.

Vaca Muerta y GNL

Bulgheroni puso especial énfasis en el proyecto de gas natural licuado (GNL) liderado por el consorcio Southern Energy (SESA), del que PAE forma parte junto a socios como YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar. Este desarrollo prevé una inversión de US$21.000 millones y busca exportar seis millones de toneladas de gas por año mediante dos barcos licuefactores, el primero de los cuales llegaría el año próximo.

“Un motor que se encendió”. El sector energético proyecta una década récord para la Argentina

“Es un proyecto exportador de país. Vamos a exportar seis millones de toneladas por año con dos barcos: uno llega el año que viene y el otro, en 2028. Esas seis millones de toneladas representan el 60% de la capacidad del consumo industrial argentino”, afirmó.

El rol del RIGI

Más allá de los nuevos proyectos —de acuerdo con Bulgheroni—, PAE continúa apostando por sus activos históricos como Cerro Dragón, un yacimiento ubicado entre las provincias de Chubut y Santa Cruz.

El año pasado, la compañía comprobó la existencia de shale gas en el área y obtuvo la autorización de la provincia del Chubut para convertirla en una concesión de explotación no convencional de hidrocarburos, pudiendo continuar con la actividad convencional complementaria que desarrolla desde hace casi 70 años.

En esa línea, Bulgheroni anunció que la compañía se presentó al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para un proyecto de recuperación terciaria, marcando un hito al ser el primero de este tipo para el sector convencional de upstream. Este proyecto —indicó— implica la instalación de 20 plantas de inyección para mejorar la eficiencia en la extracción de petróleo.

Asimismo, indicó que PAE se encuentra explorando la formación D-129 (perteneciente al yacimiento de Cerro Dragon), buscando la “próxima frontera no convencional” en el país.

Bulgheroni destacó que, a diferencia de otros sectores, la industria energética argentina logró transformar su potencial en una realidad tangible gracias a una mirada de largo plazo. Según el ejecutivo, el marco legal que brinda el RIGI es fundamental para “equiparar las condiciones de competencia mundial” y ofrecer la seguridad jurídica necesaria para proyectos de tal magnitud.

“Tenemos una gran roca en Vaca Muerta. El recurso está y, como industria, buscamos monetizarlo: energía para la Argentina y la Argentina como energía para el mundo”, concluyó.