El Gobierno de Giorgia Meloni aprobó ayudas por cientos de millones de euros para aliviar el impacto del encarecimiento del combustible y contener una huelga de transportistas que afectó al abastecimiento, especialmente en el sur de Italia. Mientras los bloqueos comenzaban a levantarse tras las negociaciones con el Ejecutivo, las autoridades preparaban un despliegue de 500 militares en Milán para prevenir nuevos hechos violentos durante el fin de semana, después de los ataques a comercios registrados el sábado pasado.